por Cecilia Rojas / noviembre 9, 2016 / Temas: educacion, e-learning

Eres mujer, mamá, esposa, dueña de casa y además tienes un trabajo. Te levantas temprano, preparas todo para tu familia y luego pasas más de una hora arriba de una micro para ir a tu trabajo. Por si fuera poco, tienes que volver temprano a casa y repetir la rutina al día siguiente.


Mientras te cepillas los dientes o vas arriba de la micro te preguntas “¿Y si hubiese terminado mi carrera? Conseguiría un mejor trabajo, tendría más opciones, incluso podría encontrar algo más cerca de mi casa para estar más tiempo con mi familia”.


“¿Y si vuelvo a estudiar?”


“¡Imposible! -te respondes tú misma- ¿De dónde saco tiempo?


Tranquila. Hay una solución, y es mucho más fácil de lo que crees. La educación virtual se ha transformado en la gran oportunidad para miles de personas de poder terminar sus estudios, cursar un carrera profesional que se complementa con tu título técnico o incluso estudiar algo completamente diferente (lo que realmente has soñado toda tu vida).

Los beneficios de estudiar por internet son múltiples. Los horarios son flexibles, es económico, aprendes sobre lo más actual que está pasando en el área en la que te quieres desarrollar, y además es compatible con la vida familiar y laboral.

¿Compatible con todo eso? Sí. Absolutamente. Ahora, es necesario tomar algunas medidas y decisiones para que efectivamente puedas estudiar una carrera online, trabajar y tener vida… y sin morir en el intento. A continuación, explicamos 7 valiosos consejos al respecto:

1.Organízate. Distribuye las horas de día para cumplir con cada tarea que tienes, incluyendo las clases online, la comida de los niños, el tiempo de estudio, las pruebas y los trabajos. Te recomendamos hacer un horario de toda la semana y que allí estén cubiertos todos los aspectos de tu vida.

Evita además ser una persona multitareas. Según el sitio web eLearning Industry “consume más energía de lo habitual y te toma más tiempo terminar con cada una de las tareas”.

2. Horarios con margen de error. Como sabemos que los horarios de una mamá nunca son muy precisos, arma tu horario semanal o mensual con cierta holgura, considerando un poco más de tiempo para las tareas más importantes y para los desplazamientos. Así, si en alguna ocasión la micro se demora más de lo habitual o tu hijo está con fiebre el resto de tus tareas no se verán tan afectadas.

3. Arma una red de apoyo. Pide ayuda a los miembros de tu familia para que te ayuden en las tareas domésticas, o para ir a buscar a tu hijo al jardín o al colegio. Te facilitará mucho el día a día y podrás concentrarte mejor en tus estudios.

4. Establece un lugar cómodo, silencioso y exclusivo para tu estudio. Que todos los que viven en tu casa sepan que, desde ahora en adelante, ese lugar será tu espacio de estudio y nadie puede interferir en él. Tener ese lugar te ayudará a crear un hábito de estudio.

5. Evita las distracciones. “La mayoría de nosotros se distrae con mucha facilidad con Facebook, Twitter o revisando nuestros smartphones”, explica eLearning Industry, así que te recomendamos derechamente desinstalar, bloquear o cerrar los accesos directos en tu computador a cualquier aplicación o sitio web que te pueda alejar de tus estudios.  

6. Conoce tus limites. Compatibilizar trabajo, familia y estudios requiere de un gran esfuerzo, y de largo plazo, por lo tanto no gastes toda tu energía de una sola vez, dosifica tus esfuerzos. No sacrifiques tus momentos de descanso porque son tan importantes como las horas de trabajo.

7. Aliméntate de manera saludable. Si sigues una dieta nutritiva y liviana tendrás más energía, te sentirás menos cansada y no te dará sueño después de cada comida.

¿Qué otros consejos agregarías a esta lista? Queremos conocer tu opinión.

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