Aunque en el último año muchas cosas cambiaron en el ámbito educativo, la realidad es que estudiar presencial sigue representando una excelente oportunidad para formarse académicamente a través de una enseñanza de calidad y dentro de un entorno profesional.

Así que si estás considerando adentrarte a las aulas este nuevo año para estudiar una carrera técnica o profesional, pero aún no estás seguro de que sea la modalidad ideal para ti, ya sea por tus intereses o la emergencia sanitaria que seguimos atravesando, enseguida te presentamos algunos datos que te ayudarán a tomar tu decisión final.

¿Por qué estudiar presencial?

Si bien las clases presenciales se detuvieron durante buena parte del 2020 a causa de la pandemia de COVID-19, desde octubre de ese mismo año varias instituciones de Educación Superior trabajaron en planes para garantizar un retorno seguro a las actividades académicas, que incluyen el regreso de funcionarios y académicos y el desarrollo de talleres prácticos o clases de carácter voluntario, destaca el Ministerio de Educación.

Incluso en IPLACEX definimos un plan institucional para garantizar un retorno progresivo y flexible a nuestras actividades presenciales.

Y es que no es posible dejar atrás esta modalidad cuando los beneficios que ofrece son altamente enriquecedores para los estudiantes. Al proveer un ambiente donde predomina el intercambio de experiencias, la convivencia y el acompañamiento cercano, fomenta en ellos un aprendizaje que influye positivamente en su crecimiento personal y laboral. 

Ventajas de estudiar presencial

El hecho de que el estudio presencial sea la modalidad tradicional dentro del sistema educativo, no quiere decir que esté obsoleta o que cuente con programas de estudios desactualizados, al contrario, es una alternativa que impulsa notablemente la formación integral de las personas. Y a continuación te decimos por qué:

Formas parte de una metodología de enseñanza dinámica

Tomar clases presenciales significa formarse dentro de un centro educativo y junto a un grupo de alumnos donde los docentes generalmente se encargan de:

  • Implementar procesos formativos individuales y en equipo, dentro del salón.
  • Adaptar el ritmo de enseñanza en función de las necesidades y respuesta del grupo.  
  • Ejecutar rutinas de clase donde la participación e intercambio de ideas se da fácil.
  • Resolver dudas o consultas que surjan al momento.
  • Asegurar que todos presten atención y se mantengan concentrados. 
  • Utilizar un esquema de calificación basado en exámenes, prácticas, asistencia, etc.

Permaneces en un ambiente inspirador

Un aula bien equipada crea el espacio idóneo para lograr un aprendizaje efectivo y estimular la comprensión, pues tal y como menciona el blog de Educrea, organismo de capacitación dedicado exclusivamente a la educación, le permite a los estudiantes:

  • Verse entre ellos mismos para mejorar la comunicación.
  • Tener más comunicación con el profesor.
  • Entender mejor gracias a la visibilidad.
  • Centrar mejor su atención a lo que se está enseñando.
  • Mejorar su respiración debido a la libertad del espacio.

Además, no es el único espacio dentro de la institución que se puede aprovechar para la formación, normalmente tiene talleres para poner en práctica lo enseñado (algo muy útil para estudiantes de carreras técnicas), áreas para seguir aprendiendo (biblioteca, salón de cómputo, laboratorio, auditorio, etc.) y hasta zonas recreativas (cafetería, jardines, salas de estar, etc.).

Creas una red de contactos

Ser parte de un grupo con el mismo interés vocacional, abre la puerta a construir relaciones duraderas, tanto de amistad como de compañerismo, que posiblemente sean útiles para conseguir un nuevo trabajo, hacer negocios o materializar algún proyecto en el futuro. 

Y esto se da gracias a que las clases presenciales facilitan la interacción cara a cara y permiten socializar de forma cercana con otras personas: estudiantes y maestros. Básicamente, posibilita hacer networking, es decir, convivir con el objetivo de darse a conocer y generar contactos profesionales.

Potencias tus habilidades blandas

Más allá de los nuevos conocimientos y habilidades técnicas que se puedan adquirir estudiando una carrera, un factor igual de importante es el desarrollo de soft skills (o habilidades blandas), que tienen que ver más con las actitudes personales para enfrentarse a los desafíos del mundo laboral, por ejemplo: inteligencia emocional, gestión del tiempo, adaptación al cambio, liderazgo, capacidad para resolver conflictos, etc.

De hecho, gracias a estas competencias es posible complementar el trabajo realizado por las máquinas y aportar valor real a las organizaciones, algo muy apreciado en el mundo laboral hoy en día para poder adaptarse a un entorno en constante evolución, destaca la nota de Equipos & Talento. 

Y esto es algo que solo es posible adquirir mediante enseñanza presencial, pues facilita la convivencia con otros profesionales, el trabajo en equipo de forma personal y la interacción directa entre grupos.

¿Listo para ir a clases?

Como ves, es claro que con la modalidad presencial puedes optar a varios beneficios para tu desarrollo profesional: clases dinámicas, infraestructura de primer nivel, habilidades sociales y hasta trato personalizado. Es cuestión de que por fin te decidas e inicies tu proceso de inscripción, así que ¡alista todo y prepárate para estudiar presencial este 2021!

Comienza hoy a estudiar una carrera técnica o profesional ¡Quiero saber cómo! 

Temas: Estudiar presencial

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