Un cuestionamiento recurrente de quienes trabajan y quieren estudiar es si realmente podrán lidiar con ambas actividades. Por eso, acá te contamos las ventajas y dificultades de ser estudiante y trabajador al mismo tiempo.

Los crecientes desafíos de la transformación digital y del mundo en general, han generado que cada vez más personas consideren la formación educativa como una constante a lo largo de sus vidas. Es por esto que en los últimos años ha aumentado la cantidad de estudiantes que ingresan a la educación superior.

Según un informe de la Comisión Nacional de Productividad, en el año 1990, el 15% de las personas entre 18 y 64 años había alcanzado niveles superiores de educación, mientras que en 2015 este número aumentó a un 19%.

Dada la realidad que se vive actualmente en el país, requieres contar con estudios superiores para ser atractivo en el mercado laboral. Y, al igual que tú, esto lo saben muchos jóvenes y adultos que ya tienen experiencia laboral, por eso ya están analizando la posibilidad de estudiar una carrera técnica o profesional a la par que trabajan.

¿Tienes miedo, dudas e incertidumbre? Si tu respuesta es “sí a todo”, entonces lee con atención las ventajas y dificultades de estudiar de manera presencial mientras trabajas. Esto te ayudará a decidir si debes continuar preparándote o no, y a identificar si es una modalidad adecuada para ti.

Ventajas de la formación presencial

1. Aprendes con apoyo de otras personas

Al estudiar de manera presencial compartes con otras personas, generas lazos personales y profesionales, así como también contribuyes a que la etapa estudiantil resulte más fácil de llevar. De hecho, al interactuar personalmente con otros:

  • Mejoras tus habilidades sociales.
  • Logras un aprendizaje exitoso, pues aplicas junto a ellos técnicas convencionales y no convencionales de estudio.
  • Resuelves directamente tus dudas (con los profesores) y puedes compartir de forma más cercana tus ideas y experiencias asociadas a la carrera que estudies.

2. Accedes a Becas Estatales

Siendo estudiante de una carrera presencial puedes acceder a becas estatales, es decir, al apoyo económico que entrega el Ministerio de Educación para financiar el total o parte del arancel de tu carrera, y en algunos casos, la matrícula.

Para optar a estos beneficios la carrera o casa de estudios que elijas debe estar acreditada.

3. Das continuidad a tus estudios

Muchas casas de estudio ofrecen planes de continuidad para crecer en lo académico y profesional. Asi que si tienes un título técnico y quieres seguir perfeccionándote, puedes investigar qué instituciones:

  • Reconocen esos estudios para avanzar hacia un título profesional con una carrera presencial.
  • Ofrecen beneficios y programas de continuidad de estudios si acreditas experiencia laboral.
  • Tienen convenio con empresas para optar a rebajas en tu arancel o contar con otro apoyo económico.

Dificultades de la educación presencial

1. Mal gestión del tiempo

Ser estudiante y trabajador al mismo tiempo es una forma de salir de tu zona de confort. Por esto, quizás te sientas abrumado acomodando tus tiempos al principio y no sepas cómo organizarte para cumplir en tu trabajo, en los estudios, con tu familia y hasta con tus amigos.

Para sobrellevar esta dificultad debes saber administrarte y mantener el hábito de planificar las tareas que debas realizar, así podrás destinar tiempo a todas las áreas de tu vida.

2. Hábitos de estudio olvidados

Claramente, si has estado alejado de las salas de clases durante un buen rato y tu trabajo actual tiene un enfoque operativo, te resultará difícil permanecer mucho tiempo en un aula, tomar apuntes, repasar tus notas y hasta hacer exámenes. Por ello, desde el comienzo debes trabajar duro en retomar nuevamente tus hábitos de estudio.

Considera que si eres un adulto consciente y responsable en tu trabajo, también puedes replicar lo que te sirva en tus estudios.

Ten presente que el hábito de estudiar requiere tiempo, esfuerzo y práctica, por ello encárgate de implementar hábitos de estudios usados por los estudiantes más exitosos, tal y como estos ejemplos que muestra la página GoConqr.

3. Presión y estrés

Es normal que al retomar tus estudios sientas la presión de obtener buenas notas y además, de seguir cumpliendo bien con tu trabajo para que no pierdas el ingreso monetario con el que te mantienes. Sin embargo, no es sano que estés presionado todo el tiempo.

El trabajo cansa y además limita las horas de estudios, por lo que es fácil que presentes estrés sin que te des cuenta. Para evitarlo debes:

  • Ser disciplinado.
  • Entender que cada responsabilidad tiene su tiempo determinado. No estés en tu trabajo haciendo actividades de la escuela o viceversa.
  • Buscar actividades o pequeñas acciones que te hagan feliz y te ayuden a mantener la mente y el cuerpo relajados. Puedes meditar en las mañanas o ir a la escuela en bicicleta para hacer ejercicio y despejar tus pensamientos.
  • Aprovechar las horas de clases para resolver todas tus dudas y estar 100% enfocado.

¿Estás preparado para ser estudiante trabajador?

Estudiar mientras trabajas parece imposible, pero no lo es si te organizas y eres disciplinado. Los beneficios son muchos, más aún si estudias una carrera que se relacione con tu trabajo y eres capaz de llevar la teoría a la práctica diariamente.

Si al conocer los beneficios y dificultades de estudiar presencial mientras trabajas, sientes que estás preparado para hacerlo y tus ganas son cada vez mayores, date aliento y matricúlate en esa carrera de tus sueños.

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