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Celulares en el aula: Claves para comprender la nueva ley y fortalecer la convivencia

Celulares en el aula: Claves para comprender la nueva ley y fortalecer la convivencia
Autor: Carola Zamora Chandía

A días del inicio escolar 2026 y el comienzo de la norma que prohíbe el uso de celulares en las aulas del país, la Escuela de Educación nos entrega algunas recomendaciones para realizar una transición progresiva en el entorno escolar y familiar.

El uso de celulares en los colegios dejó de ser solo una decisión pedagógica para convertirse en un desafío que requiere regulación. En un escenario donde muchos niños acceden a su primer dispositivo antes de los 9 años, la comunidad educativa enfrenta la tarea de resguardar el desarrollo cognitivo sin desconocer la realidad digital en la que hoy crecen las nuevas generaciones.

Según el informe GEM 2023 de la UNESCO, la presencia de teléfonos en las escuelas se asocia a mayores niveles de distracción y a un impacto negativo en los aprendizajes. Por ello, la entidad recomienda su prohibición o una regulación clara y consistente.

Al respecto, Ana María Tello, directora de la Escuela de Educación de Iplacex, plantea que la nueva ley que  regula y restringe el uso de dispositivos móviles electrónicos (celulares) en establecimientos que impartan educación parvularia, básica y media “surge como una respuesta a una necesidad evidente: los dispositivos móviles han generado tensiones y dificultades en los espacios educativos (…) Es necesario avanzar hacia acciones que permitan un equilibrio en el uso de la tecnología, potenciando sus beneficios y previniendo sus efectos negativos”, asegura.

Para abordar esta transición de manera efectiva, la especialista comparte algunas orientaciones prácticas que pueden facilitar este cambio cultural:

  1. Promover una “pausa digital”: Más que centrarse únicamente en la restricción, la invitación es a redescubrir el valor del tiempo sin pantallas. “Generar espacios de interacción presencial favorece la atención, el diálogo y la construcción de vínculos significativos”, indica Tello.

• Tip: Incentivar actividades manuales, deportivas o de debate grupal donde el dispositivo no sea necesario.

  1. Educar en el uso ético y responsable: Toda regulación requiere acompañamiento formativo. La tecnología es parte del presente y del futuro, por lo que su enseñanza debe ir más allá del aspecto técnico e incorporar criterios éticos.

• Tip: Abrir espacios de conversación sobre huella digital, privacidad y responsabilidad al compartir información, promoviendo un uso consciente.

  1. Fortalecer la alianza con las familias: Las medidas escolares se fortalecen cuando existe coherencia con el entorno familiar. El cambio cultural requiere acuerdos compartidos y límites claros en todos los espacios.

• Tip: Socializar evidencia y experiencias positivas de establecimientos que han regulado el uso de pantallas y han observado mejoras académicas y de convivencia. “La prohibición no puede ser la única vía; el verdadero desafío es cultural: aprender a convivir con la tecnología, desarrollando habilidades para usarla con conciencia, sentido y responsabilidad”, agrega la doctora en educación.

  1. Priorizar la salud mental y la convivencia: Disminuir el uso de celulares puede reducir situaciones de ciberacoso y favorecer interacciones más sanas durante recreos y tiempos libres.
    • Tip: Observar y comunicar las mejoras en el clima escolar y en la conducta estudiantil tras la implementación de la medida, reforzando positivamente su cumplimiento.