La jornada, organizada junto al Hospital de Urgencia Asistencia Pública (HUAP), ayudó a consolidar una alianza que busca llevar la donación de sangre a la comunidad.
Una nueva y exitosa jornada de donación de sangre se realizó en las instalaciones de Iplacex, ubicadas en Ejército Libertador #133, Santiago Centro. La iniciativa, organizada por la Escuela de Salud y la Casa del Donante del Hospital de Urgencia Asistencia Pública (HUAP), tuvo como objetivo fomentar la donación voluntaria y fortalecer el stock de sangre disponible para quienes más lo necesitan.
La campaña, que se extendió desde las 09:30 hasta las 16:30 horas, superó los registros de la edición anterior: en esta oportunidad participaron 55 personas, de las cuales 42 se convirtieron en donantes efectivos, cifras que reflejan el creciente compromiso de la comunidad Iplacex con la salud pública.
Una alianza que se consolida
Esta actividad forma parte de un convenio de participación ciudadana entre Iplacex y el HUAP, que ha permitido acercar la donación de sangre directamente a la institución. Cynthia Álvarez, coordinadora de la Casa del Donante de La Posta Central, explicó cómo nació esta colaboración y por qué resulta tan valiosa para el sistema de salud.
“Surgió de manera espontánea a través del convenio de participación ciudadana con Iplacex. Conocimos a las coordinadoras, quienes nos invitaron a hacer una actividad en esta sede. En la vez anterior nos fue muy bien, así que se dio la oportunidad de repetirla”, señaló Álvarez.
Tras el éxito de esta segunda jornada, ya se proyecta una tercera actividad para octubre, esta vez con una temática especial de Halloween.
Por qué los institutos y universidades son espacios clave
Según Álvarez, acudir a instituciones de educación superior es una estrategia fundamental para la Casa del Donante, ya que les permite llegar a la comunidad sin necesidad de que las personas se acerquen al hospital.
“De repente cuesta que la gente vaya a donar a la misma posta, lo asocian con un hospital, con enfermedad. Los institutos y universidades son nichos donde la gente dona mucho. Hay bastante altruismo, tiene que ver con la edad y con que tienen más conciencia social”, indicó la coordinadora.
¿Qué ocurre con la sangre donada?
Cada bolsa de 450 ml recolectada durante la jornada es trasladada al HUAP, donde se separa en distintos componentes: glóbulos rojos, plaquetas y plasma.
Cada uno de estos se almacena de manera diferente y se destina a pacientes con distintas necesidades transfusionales.
El HUAP atiende principalmente a personas con politraumatismos graves y a pacientes gran quemados, quienes pueden requerir grandes volúmenes de sangre durante hospitalizaciones de larga duración. “Estos tipos de colectas nos ayudan a mantener ese stock”, subrayó Álvarez.
Con iniciativas como esta, Iplacex reafirma su compromiso con la vinculación con el medio y el bienestar de la comunidad, demostrando que donar sangre es un acto simple que puede marcar una diferencia enorme en la vida de otra persona.